Área salud / Enfermedades hepáticas / El hígado
El hígado es uno de los órganos más importantes, debido a su implicación en la actividad metabólica. Las principales funciones que desempeña son: la de desintoxicar al organismo eliminando de la sangre las sustancias nocivas (transformándolas en inocuas), la síntesis de proteínas plasmáticas, el almacenamiento de vitaminas y glucógeno o la producción de bilis.
ETIOLOGÍA DE LAS ENFERMEDADES HEPÁTICAS
Durante la vida del individuo, el hígado puede estar expuesto a diversos factores que llevan al desarrollo de patologías específicas. Las causas más comunes pueden ser:
- La ingesta de alcohol. Puede dañar el hígado al bloquear el metabolismo normal de proteínas, grasas y carbohidratos. También, el alcoholismo crónico es sinónimo de cirrosis hepática.
- Hepatitis C crónica. La infección con este virus causa inflamación y daño moderado al hígado que, al cabo de varias décadas, puede dar lugar a cirrosis.
- Hepatitis crónica B y D. El virus de la hepatitis B es probablemente la causa más común de cirrosis en el mundo, pero es menos frecuente en occidente. La hepatitis B, como la hepatitis C, causa inflamación del hígado y lesión, que tras varias décadas puede producir cirrosis. La hepatitis D está causada por otro virus que infecta el hígado, pero solamente en personas que tienen ya hepatitis B.
- Hepatitis autoinmune. Esta enfermedad es debida a que el propio sistema inmunitario ataca el hígado y provoca inflamación, lesión, y finalmente, cicatrización y cirrosis.
- Enfermedades hereditarias. La deficiencia de alfa-1 antitripsina, la hemocromatosis, la enfermedad de Wilson, la galactosemia, y las enfermedades relacionadas con el almacenamiento de glicógeno se encuentran entre las enfermedades hereditarias que interfieren con la manera que el hígado produce, procesa, y almacenan las enzimas, proteínas, metales, y otras sustancias que el cuerpo necesita para funcionar correctamente.