Consiste en una inflamación crónica de la glándula pancreática que ocasiona un deterioro progresivo e irreversible de la estructura anatómica y las funciones del páncreas. Suele afectar al sexo masculino, en especial entre la tercera y la cuarta décadas de la vida.
Los pacientes con pancreatitis crónica pueden requerir:
- Suplementos enzimáticos para facilitar la digestión del alimento.
- Insulina (si se desarrolla diabetes).
- Pequeñas porciones de alimento con alto contenido proteico.
- Medicamentos (por ejemplo, bloqueadores H2) para disminuir la producción de ácido gástrico en el estómago.
La pancreatitis crónica también puede ser autolimitante, pero puede resolverse después de varios ataques y con un mayor riesgo de desarrollar problemas a largo plazo como diabetes, dolor crónico, diarrea, ascitis, cirrosis biliar, obstrucción del conducto biliar o cáncer pancreático.
Además del examen físico y la historia médica completa, los procedimientos de diagnóstico para la pancreatitis incluyen:
- Radiografía abdominal.
- Exámenes de sangre.
- Ecografía (También llamada sonografía)
- Colangiopancreatografía endoscópica retrógrada (ERCP)
- Tomografía computarizada (También llamada escáner CT o CAT
- Electrocardiograma (su sigla en inglés es ECG o EKG).
- PRUEBAS DE ALIENTO: La prueba de aliento con una mezcla de 13C-triglicéridos es una prueba no invasiva para la determinación de la actividad de la lipasa pancreática, en la cual el paso relevante es la hidrólisis del grupo esterilo por parte de la lipasa pancreática para formar el 13C-triglicérido de ácido octanoico, el cual será directamente absorbido y oxidado en el hígado para, finalmente, producir 13CO2. La relación 13CO2/12CO2 en la muestra de aliento es representativa de la actividad de la lipasa.