“Helicobacter Pylori” y enfermedad del Parkinson
Helicobacter Pylori (Hp) puede alterar la biodisponibilidad de la L-dopa al producir una disrupción de la mucosa duodenal, lugar de absorción primaria del fármaco, y también a través de la producción local de radicales oxidantes, que podrían inactivarlo.
El objetivo de los firmantes del artículo que se comenta fue estudiar si la erradicación del Hp podría mejorar la farmacocinética y la respuesta clínica a la L.dopa de los pacientes con enfermedad de Parkinson y fluctuaciones motoras. Para ello realizaron un estudio doble ciego en el que un grupo recibió tratamiento de erradicación y el otro un antioxidante, y los compararon con placebo. En el grupo de pacientes a los que se erradicó la bacteria se observó un aumento significativo de la absorción de L-dopa asociado a una mejoría clínica, un aumento del tiempo on y una reducción de las fluctuaciones motoras. También apreciaron una remisión de la gastritis o duodenitis relacionada con el germen. Sin embargo, el tratamiento antioxidante no produjo mejoría desde el punto de vista clínico ni tuvo repercusiones positivas para la farmacocinética de la L-dopa, por lo que parece que la absorción del fármaco no está alterada a través de la producción de radicales oxidantes. Los autores proponen que las alteraciones gastrointestinales están implicadas primariamente en la reducción de la absorción de L-dopa en pacientes portadores de Hp.
La gastritis astral asociada a Hp está ligada a una hipersecreción ácida que probablemente afecte a la solubilidad (sensible al pH) de la L-dopa y a su absorción en el tracto digestivo. La erradicación induce una normalización de la secreción ácida gástrica y mejora la absorción de L-dopa, con la consiguiente mejora clínica. Además, el duodeno es el sitio primario de absorción de L-dopa, y cuando existe una duodenitis con infiltración de células inflamatorias, el transporte de la L-dopa se altera de forma reversible, normalizándose al remitir la inflamación. Por otra parte, los pacientes con enfermedad de Parkinson tienen un enlentecimiento del vaciamiento gástrico que predispone al sobrecrecimiento bacteriano, por lo que es probable que Hp y otras bacterias anaerobias sean también erradicadas con la terapia antibiótica, contribuyendo así a la mejoría en la absorción de L-dopa.
La prevalencia de Hp en la población general es del 50%, aumenta con la edad y en la década de máxima prevalencia de la enfermedad de Parkinson hay una elevada incidencia de infección por esta bacteria. Por tanto, en pacientes ancianos es especialmente importante la interferencia del germen en la absorción de L-dopa, y es precisamente en este grupo donde la enfermedad es de más larga evolución y por tanto la respuesta a la L-dopa es más pobre.
Pierantozzi M, Pietroiusti A, Brusa S, et al. Helicobacter pylori erradication and L-dopa absortion in patients with PD and motor fluctuations.
Neurology. 2006; 66: 1.824-1 1.829.
PUBLICADO EN SIETE DIAS

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